DETRÁS DE LA HISTORIA Publicado en la interCole Nº 65 de Mayo 2012

Con voz de mando

Con voz de mando?

Liderados por el temido Pío Tristán, avanzaban desde el Alto Perú dispuestos a recuperar las provincias del Sur.
      

Armar las valijas

Las órdenes desde Buenos Aires eran claras: no enfrentar a los realistas en inferioridad de condiciones, sino retroceder desde Jujuy hasta Córdoba para esperar los refuerzos provenientes del Río de la Plata. Pero Belgrano, con gran lucidez, advirtió otro problema: los españoles podrían alcanzarlos antes de llegar a Córdoba y vencerlos. Entonces, ¿qué alternativa tenía?
Su inteligencia y sus dotes de estratega militar lo llevaron a tomar una decisión muy arriesgada aquel agosto de 1812: convencer a los jujeños de que era necesario partir hacia Tucumán y retirarse del pueblo sin dejar ni las migas,para que los españoles no pudieran abastecerse cuando pasaran por allí. Para eso había que quemar los campos sembrados, arrear a los animales y, lo más difícil, ¡abandonar los hogares!
¿Estaría dispuesto todo el pueblo jujeño a acatar semejante decisión? Lo cierto es que no había muchas opciones, porque todos los ciudadanos estaban obligados a cumplir con la orden. De todos modos, el espíritu de independencia era tan grande que la mayoría aceptó sin inconvenientes. ¡El pueblo ansiaba la libertad!
Así fue que el 23 de agosto de 1812 se inició la gran mudanza conocida como el Éxodo Jujeño. Con Belgrano a la cabeza, los jujeños marcharon unos 50 kilómetros diarios con un esfuerzo y voluntad enormes.
      

Mudanza complicada

Al pasar por Jujuy, los españoles se encontraron con que las casas y los campos estaban destruidos. Como había previsto Belgrano, continuaron su marcha para intentar alcanzar a las filas patriotas. Finalmente, el 2 de septiembre de 1812, se produjo el combate de Las Piedras, el primer enfrentamiento entre los realistas y la retaguardia patriota, liderada por Eustoquio Díaz Vélez.
Las tropas nacionales resistieron y obtuvieron una victoria que le dio un respiro muy importante a Belgrano, y le permitió asentarse en Tucumán. ¡El éxodo había cumplido su misión!
La orden de seguir camino hacia Córdoba todavía persistía. Sin embargo, era evidente que Pío Tristán volvería a atacar en cualquier momento, así que los tucumanos convencieron a Belgrano para que resistiera desde allí. 
 
Las tropas realistas no tardaron mucho en llegar a Tucumán. Doblegaban en número al Ejército del Norte, pero estaban disminuidos en fuerzas tras haber pasado por una Jujuy desolada, donde casi no pudieron alimentarse.
En la historia quedó registrado el 24 de septiembre como la fecha fundamental en que los patriotas vencieron en la difícil batalla de Tucumán.

Los españoles retrocedieron hasta Salta, pero el Ejército del Norte no se quedó atrás y aprovechó el impulso ganador para intentar expulsar definitivamente a los realistas del territorio. Así fue como el 20 de febrero de 1813 los patriotas triunfaron en la batalla de Salta, en una nueva gesta al mando del general Belgrano.                                                                                                                    

Estas dos batallas fueron decisivas para consolidar el espíritu de independencia, pero también lo fue la voluntad del pueblo jujeño, que colaboró con abnegación en la causa nacional.
Mucho tuvo que ver Belgrano en la concreción de estas hazañas, que lo colocaron en un lugar privilegiado entre los héroes más importantes de la historia argentina.

 

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Mataburros

¡MATABURROS!
Abnegación: Sacrificio que alguien hace sin buscar nada a cambio.
Enarbolar: Levantar en alto una bandera.
Éxodo: Emigración de un pueblo o de una muchedumbre de personas.
Realistas: Fuerzas armadas empleadas para defender a la corona española durante la guerra de independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Retaguardia: Porción de una fuerza que avanza en último lugar.