PEQUEÑAS BIOGRAFÍAS Publicado en la interCole Nº 39 de Junio 2009

Jorge Luis Borges: Un bibliotecario con alma de poeta

Jorge Luis Borges: Un bibliotecario con alma de poeta?

Hay una verdad que no se discute: Jorge Luis Borges fue el autor más importante que tuvo nuestro país en el siglo XX. Un poeta, ensayista y narrador con una gran cultura, una enorme imaginación y una incansable voluntad para aprender, aprender y aprender.
Pero, ¿a qué se debe su fama?, ¿qué libros escribió?, ¿cuál es su lugar en la literatura argentina y universal? ¡Epa, epa! A no apresurarse que, de a poquito, iremos contestando cada pregunta para conocer mejor a este genio de las letras.

 

¡Qué niño más curioso!
Cuando nació, aquel 24 de agosto de 1899, su nombre no cargaba con el peso de la fama. Sus padres, Jorge y Leonor, lo llamaban Georgie, en honor a la ascendencia anglosajona de la familia, y desde muy chico le inculcaron el amor por el mundo de la literatura.
Así, durante su infancia se combinaron algunos factores clave: la lectura, junto a su padre, de los libros clásicos y de muchos contemporáneos; el veloz aprendizaje del idioma inglés; y varios viajes por Europa que le permitieron, ya de niño, vivir experiencias cosmopolitas.
La precocidad de Georgie puede verse en varios episodios: con apenas 7 años, compuso La visera fatal, un relato en castellano antiguo con el estilo de El Quijote. Al año siguiente, escribió un ensayo sobre mitología griega, ¡en inglés! Luego, tradujo al español El príncipe feliz, de Oscar Wilde. Como Jorge Luis tenía sólo 10 años, le atribuyeron la versión a su padre.

 

Fervor por Buenos Aires
Después de vivir en el barrio de Palermo (Buenos Aires), en 1914 la familia Borges se mudó a la ciudad suiza de Ginebra.
Allí, el pequeño Georgie cursó su bachillerato, aprendió alemán y descubrió la literatura francesa. Pero cuidó los lazos con su patria, leyendo a Hernández, Lugones y Carriego.
Más tarde, la familia se desplazó a España. Pero después de siete años en Europa, volvió a Buenos Aires.
De regreso, Borges ya era un joven poeta y, junto a otros entusiastas, fundó la revista Prisma. Un año después, en 1922, con los mismos compañeros más el escritor Macedonio Fernández fundó también la revista Proa.
Al año siguiente, con 300 pesos que le dio su padre, pudo hacer imprimir su primer libro: Fervor de Buenos Aires, un poemario.

 

Los libros y la noche

Borges siempre dijo que, más que un gran escritor, él era un gran lector. La importancia que tuvieron los libros durante su vida lo confirma, y en especial los de la biblioteca de su padre. Sin embargo, su pasión por la lectura tuvo un enemigo invencible: la ceguera. Poco a poco, Borges fue perdiendo la visión hasta quedarse ciego en 1956, lo cual consideró una “magnífica ironía” en su Poema de los dones, pues tenía a la vez “los libros y la noche”.

Pero esto no lo detuvo. Siguió escribiendo y “leyendo”, gracias a la bondad de muchas personas (en especial de su madre, Leonor) que le leían en voz alta. Así es que publicó más poemarios y también ensayos y libros de cuentos.

 

Alma de biblioteca
En 1931, la gran mecenas cultural Victoria Ocampo fundó la revista Sur, en la que Borges colaboró toda su vida. Allí publicó textos importantísimos en su obra y difundió a autores desconocidos.
Tras el fallecimiento de su padre (1938), ingresó como auxiliar en la Biblioteca Municipal Miguel Cané, un trabajo ideal para un hombre enamorado de los libros.
Por esos años escribió una obra junto con Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo, y en 1944 publicó un libro que impactó de inmediato: Ficciones, hoy considerado uno de los grandes clásicos argentinos.
Más tarde llegó El Aleph, cuyo principal relato estuvo inspirado en una mujer: Estela Canto, a quien dedicó y regaló el original. Por esos años, Juan Domingo Perón era presidente y, como el escritor discrepaba con su política, fue castigado con un trabajo muy diferente: inspector de aves y conejos.

 

Sus últimos capítulos

Borges renunció y se dedicó a dar conferencias, aunque pronto fue nombrado presidente de la Sociedad Argentina de Escritores. Además, ya dirigía la revista Anales de Buenos Aires, donde acertó en publicar uno de los primeros cuentos de Julio Cortázar.

En 1955, Borges fue nombrado director de la Biblioteca Nacional, cargo que ocupó, ciego y todo,  hasta 1974.
En aquella época ya era conocido en todo el mundo. Además, daba clases en la Universidad de Buenos Aires y aprovechaba para viajar por muchos países junto a una alumna con la que se encariñó tanto que terminó casándose con ella: María Kodama.
En 1985 le descubrieron un cáncer y, el 14 de junio del año siguiente, murió en Ginebra, la ciudad donde se había criado y donde él quiso descansar para siempre.

You need to upgrade your Flash Player to version 10 or newer.

Mataburros

Anglosajón: Son los individuos o pueblos de procedencia y lengua inglesa.

Cosmopolita: Significa “ciudadano del mundo”, y suele decirse de quien viaja mucho y se siente parte de muchas culturas.

Ensayista: Persona que escribe ensayos, una técnica literaria que no tiene método (introducción, nudo y desenlace) y cuyos temas son libres.

Mecenas: Persona que patrocina las letras o las artes.