PEQUEÑAS BIOGRAFÍAS Publicado en la interCole Nº 41 de Agosto 2009

Luciano Pavarotti: El caballero de la ópera

Luciano Pavarotti: El caballero de la ópera?

La música clásica es un género musical que suele considerarse elitista, es decir que no es para cualquiera. Sin embargo, hubo un italiano con una gran panza y una barba parecida al estilo Brutus (aquel personaje que molestaba a Popeye), que derribó ese mito por completo.
Al unir su inconfundible voz con la música masiva, logró acercar su estilo a un público mucho más amplio que el habitual. ¿Querés conocer al hombre que hizo esto posible? Seguí leyendo, que interCole te lo presenta.

 

Una pasión heredada

Fernando Pavarotti era panadero y vivía con su familia en las afueras de la ciudad italiana de Módena. Aunque pasaba sus días entre harina y levadura, era un gran aficionado a la ópera; tanto, que estimuló a su hijo Luciano para que estudiara canto.

Para entonces, Luciano tenía siete años (había nacido el 12 de octubre de 1935) y la música no era su principal interés: la familia se había mudado al campo y el pequeño se entretenía jugando al fútbol y aprendiendo sobre agricultura.

Gracias a las grabaciones que tenía su padre, el pequeño Pavarotti se fue enamorando de la música. Cuando cumplió nueve, ya cantaba junto a papá Fernando en el coro de una iglesia y más tarde tomaría clases de vocalización.
Aunque nadie lo imaginaba, estaba cultivando un talento sorprendente con el que, años más tarde, conquistaría al mundo.

 

¿Atajar, cantar o enseñar?
Al recibirse en la Scuola Magistrale enfrentó un dilema: elegir entre emprender una carrera como futbolista (le gustaba jugar de arquero) o ser profesor. Su madre, Adele, que prefería esta última opción, logró que comenzara a trabajar en una escuela primaria, donde dio clases durante dos años.
Sin embargo, la música prevaleció: con el consentimiento de su padre y la ayuda de sus maestros, se arriesgó a vivir de su voz.
Aunque ya había tenido pequeñas actuaciones, recién saltó al mundo de la ópera en 1961, cuando interpretó por primera vez una ópera completa (La Bohème, de Giacomo Puccini), en el teatro Reggio Emilia.
Con el tiempo, su voz lo llevó a la escena internacional, con actuaciones en Holanda, Austria, Suiza e Inglaterra.

 

De cantante de coro a tenor renombrado
Su consagración llegó en 1965, de la mano de una obra de gran dificultad que interpretó en Estados Unidos: La hija del regimiento. El éxito fue tan grande que Luciano fue tapa del diario estadounidense The New York Times y conquistó el corazón de miles de admiradores en todo el mundo.
En 1968, debutó en el Metropolitan Opera de Nueva York. Allí cantó nuevamente en 1977, pero esa vez el concierto fue transmitido en vivo por televisión y tuvo la mayor audiencia en la historia de las óperas televisadas.
A partir de ese momento, su carrera tuvo un ascenso permanente y se convirtió en el tenor más renombrado de todo el siglo XX.

 

Clásico y popular
Para Pavarotti la música no era sólo clásica. Aunque le valió cierta antipatía de algunos de los sectores más conservadores de la ópera, su acercamiento a la música popular permitió que muchísimas personas se interesaran por las grandes obras clásicas. Así, compartió escenarios y grabó un CD con artistas de otros géneros, como Frank Sinatra, Sting, Caetano Veloso, Liza Minnelli, Andrea Bocelli, ¡y hasta nuestra Mercedes Sosa! Con ella cantó en el estadio de Boca Juniors en 1999.
De esta manera, brindó recitales que fueron increíblemente masivos: en 1991, unas 150 mil personas se juntaron, a pesar de la lluvia, para oírlo cantar en un parque de Londres.
También durante los mundiales de fútbol de Italia (1990), Estados Unidos (1994) y Francia (1998) cantó ante grandes multitudes, al igual que durante sus cuatro visitas a la Argentina: su primer show, en 1991, montado en un escenario sobre la Avenida 9 de Julio de Buenos Aires, reunió a ¡200 mil espectadores!

 

Una despedida mundial
En 2004, Luciano anunció que emprendería “El tour del adiós”, una gira de 40 conciertos por todo el mundo para despedirse de sus admiradores. Ya tenía 70 años y había decidido retirarse.
En la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, en 2006, volvió a cantar la obra que siempre lo identificó: Nessum dorma. Fue su última gran actuación, porque la gira debió suspenderse debido a la enfermedad que padecía.
Un año más tarde, el 6 de septiembre de 2007, murió en su casa. Tras un conmovedor funeral, fue enterrado en su ciudad natal, donde también descansan los restos de sus padres.
Pero hay algo que se mantendrá vivo a pesar de los años: su voz; esa voz potente y llena de pasión que todavía nos sigue conmoviendo cada vez que comienza a sonar.

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Mataburros

Filantropía: Que tiene amor al género humano. Se dice que alguien es un filántropo cuando se destaca por sus obras de bien público.

Juegos Olímpicos de Invierno: Modalidad de los Juegos Olímpicos en la que sólo participan los deportes de invierno (es decir, los que están relacionados con la nieve o el hielo).

Ópera: Obra teatral en la que el guión se canta y tiene un acompañamiento musical.

Tenor: Voz grave masculina de gran potencia. También se llama así a la persona que tiene este tipo de voz.