PEQUEÑAS BIOGRAFÍAS Publicado en la interCole Nº 85 de Julio 2014

Roberto Gómez Bolaños: Humor con astucia

Roberto Gómez Bolaños: Humor con astucia?

Capaz que lo conocés mejor por su sobrenombre: “Chespirito”. ¿Tampoco te suena? ¿Y si decimos “El Chavo del 8”, “El Chapulín Colorado”, “El Chómpiras”, “El doctor Chapatín”? ¡¡Aaah, ahora sí!! Chespirito es el actor y guionista que les dio vida a todos estos personajes, que tanto divierten a los más chicos ¡y a los grandes también! 
 
¡No contaban con mi astucia!
      Chespirito nació en México, el 21 de febrero de 1929. Tiene dos hermanos, Francisco y Horacio, uno más grande y el otro más chico. Su papá se llamaba Francisco, era pintor y se dedicaba a ilustrar tapas de revistas y diarios, y su mamá, Elsa, era secretaria bilingüe y tuvo que trabajar muy, pero muy duro porque papá Francisco murió cuando sus hijos eran chiquitos. Ya de grande, Chespirito le escribió un poema a su madre, en el que le agradecía tanto esfuerzo. 
       Aunque es un gran escritor, brillante guionista y graciosísimo actor, en realidad, lo primero que estudió Chespirito fue ingeniería, pero a los 22 años empezó a trabajar como redactor en una agencia de publicidad, y a partir de entonces todo cambió.
 
¡Sale y vale!
      Corrían los años 50 y pronto empezaron a destacarse sus guiones para programas de radio, TV y cine. Entre 1960 y 1965, había dos programas de televisión en México que se disputaban el primer lugar de audiencia. ¿A que no adivinás quién era el autor de esos dos programas? ¡Chespirito, por supuesto! Se llamaban Cómicos y Canciones y Estudio de Pedro Vargas, y eran transmitidos por la cadena Tele Sistema Mexicano.
      En 1968, nació un nuevo canal de televisión en el país azteca: Televisión Independiente de México. Sus responsables contrataron a Chespirito para que trabajara con ellos y le dieron media hora de la programación para que hiciera lo que él quisiera.   
      Así, Chespirito se largó como actor en un programa que llamó Los supergenios de la mesa cuadrada. Dos años más tarde, el programa pasó a durar una hora y cambió su nombre a Chespirito, y ahí fue cuando nació “El Chapulín Colorado” y, un año después, el inolvidable “Chavo del 8”.
       El programa comenzó a transmitirse en toda Latinoamérica con un éxito impresionante. En México se transmitió durante más de 25 años seguidos, y todavía lo siguen pasando por la tele en varios países de Latinoamérica, por ejemplo, acá en la Argentina.
 
“¿No gusta pasar a tomar una tacita de café?”
      Este programa le dio muchas alegrías a Chespirito, pero no sólo en lo que tiene que ver con su trabajo... ¿Te acordás de Doña Florinda, la mamá de Quico? Chespirito se enamoró perdidamente de ella... bueno, no de ella, sino de la actriz que la interpretaba, Florinda Meza. Hoy están felizmente casados y llevan casi 40 años juntos.
      Además de trabajar en la tele, Chespirito hizo dos películas (El Chanfle y El Chanfle II), escribió una obra de teatro que estuvo en cartelera por 7 años  y se presentó con El Show de Chespirito en auditorios de todo el mundo: en Santiago de Chile llenó el estadio de fútbol dos veces y en Buenos Aires llenó el Luna Park. ¿Sabés cuántas funciones hizo? ¡14!
      También escribió un libro de poesía que tituló 
Y también poemas. ¡Qué grande! Ahora pasa mucho tiempo descansando en su casa de México, junto a su queridísima Florinda. Mientras tanto, vos te reís en tu casa con los mismos personajes que hacían reír a tus padres cuando tenían tu edad. Quiere decir que son buenos, ¿no?apaz que lo conocés mejor por su sobrenombre: “Chespirito”. ¿Tampoco te suena? ¿Y si decimos “El Chavo del 8”, “El Chapulín Colorado”, “El Chómpiras”, “El doctor Chapatín”? ¡¡Aaah, ahora sí!! Chespirito es el actor y guionista que les dio vida a todos estos personajes, que tanto divierten a los más chicos ¡y a los grandes tambiénCapaz que lo conocés mejor por su sobrenombre: “Chespirito”. ¿Tampoco te suena? ¿Y si decimos “El Chavo del 8”“El Chapulín Colorado”,“El Chómpiras”“El doctor Chapatín”? ¡¡Aaah, ahora sí!! Chespirito es el actor y guionista que les dio vida a todos estos personajes, que tanto divierten a los más chicos ¡y a los grandes también!

¿Capaz que lo conocés mejor por su sobrenombre: “Chespirito”. ¿Tampoco te suena? ¿Y si decimos “El Chavo del 8”“El Chapulín Colorado”,“El Chómpiras”“El doctor Chapatín”? ¡¡Aaah, ahora sí!! Chespirito es el actor y guionista que les dio vida a todos estos personajes, que tanto divierten a los más chicos ¡y a los grandes también

¡No contaban con mi astucia!

 Chespirito nació en México el 21 de febrero de 1929. Tiene dos hermanos, Francisco y Horacio, uno más grande y el otro más chico. Su papá se llamaba Francisco, era pintor y se dedicaba a ilustrar tapas de revistas y diarios, y su mamá, Elsa, era secretaria bilingüe y tuvo que trabajar muy, pero muy duro porque papá Francisco murió cuando sus hijos eran chiquitos. Ya de grande, Chespirito le escribió un poema a su madre, en el que le agradecía tanto esfuerzo.

 Aunque era un gran escritor, brillante guionista y graciosísimo actor, en realidad, lo primero que estudió Chespirito fue ingeniería, pero a los 22 años empezó a trabajar como redactor en una agencia de publicidad, y a partir de entonces todo cambió.

 

¡Sale y vale!

 Corrían los años 50 y pronto empezaron a destacarse sus guiones para programas de radio, TV y cine. Entre 1960 y 1965 había dos programas de televisión en México que se disputaban el primer lugar de audiencia. ¿A que no adivinás quién era el autor de esos dos programas? ¡Chespirito, por supuesto! Se llamaban "Cómicos y Canciones" y "Estudio de Pedro Vargas", y eran transmitidos por la cadena Tele Sistema Mexicano.

 En 1968 nació un nuevo canal de televisión en el país azteca: Televisión Independiente de México. Sus responsables contrataron a Chespirito para que trabajara con ellos, y le dieron media hora de la programación para que hiciera lo que él quisiera.  

 Así, Chespirito se largó como actor en un programa que llamó "Los supergenios de la mesa cuadrada". Dos años más tarde, el programa pasó a durar una hora y cambió su nombre a Chespirito, y ahí fue cuando nació “El Chapulín Colorado” y, un año después, el inolvidable “Chavo del 8”.

 El programa comenzó a transmitirse en toda Latinoamérica con un éxito impresionante. En México se transmitió durante más de 25 años seguidos, y todavía lo siguen pasando por la tele en varios países de Latinoamérica, por ejemplo, acá en la Argentina.

 

“¿No gusta pasar a tomar una tacita de café?”

 Este programa le dio muchas alegrías a Chespirito, pero no sólo en lo que tiene que ver con su trabajo... ¿Te acordás de Doña Florinda, la mamá de Quico? Chespirito se enamoró perdidamente de ella... bueno, no de ella, sino de la actriz que la interpretaba, Florinda Meza. Estuvieron casi 40 años juntos y se casaron en el 2004.

 Además de trabajar en la tele, Chespirito hizo dos películas (El Chanfle y El Chanfle II), escribió una obra de teatro que estuvo en cartelera por 7 años y se presentó con "El Show de Chespirito" en auditorios de todo el mundo: en Santiago de Chile llenó el estadio de fútbol dos veces y en Buenos Aires llenó el Luna Park. ¿Sabés cuántas funciones hizo? ¡14!

 También escribió un libro de poesía que tituló "Y también poemas". ¡Qué grande! Sus últimos días los pasó descansando en su casa de México, junto a su queridísima Florinda.

 Mientras tanto, vos seguís riendo en tu casa con los mismos personajes que hacían reír a tus padres cuando tenían tu edad. Quiere decir que son buenos, ¿no?

 

 El Chavo del 8 nos enseñó que uno puede divertirse con muy poco y que la humildad es un valor muy importante para hacer amigos. Y el Chapulín Colorado demostró que se puede ayudar a los demás sin tener superpoderes. Por eso, en interCole lo recordamos con una sonrisa.

 

 ¡Todo con CH!

 A partir de su apodo, Roberto Gómez Bolaños comenzó a construir gran parte de su programa. Por empezar, lo llamó directamente Chespirito, y muchos objetos y todos los personajes interpretados por él comenzaban con CH. Veamos: Chavo, Chapulín, Chapatín, Chómpiras, Chaparrón. Y también chipote chillón, chiquitolina, chancluda y chiripiorca.

 

¿Por qué le dicen Chespirito?

El director de cine Agustín Delgado le puso Chespirito, porque decía que escribía tan bien como Shakespeare, que los mexicanos pronuncian “Chékspier”. Entonces, como Roberto era como un Shakespeare en miniatura (porque es muy bajito), le decían “Chékspierito”, y luego más sencillo: Chespirito.

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